Hola soy Yoli. Tengo 30 años y hace unos 8 me diagnosticaron una enfermedad llamada "Glomerulonefritis Mesangial por Iga". Consiste en la pérdida progresiva de la funcionalidad de los riñones debido a la inflamación de los glomérulos (cavidades internas por las que se filtra la sangre). Dicha inflamación es producida por la filtración de proteínas. Ese es uno de los síntomas principales de esta enfermedad: la presencia en grandes cantidades de proteínas y sangre en la orina.
No es una enfermedad que se pueda curar sino que es progresiva... Puede ser que dentro de 5, 10, 15, 20 años (no se sabe cuantos) tenga que acudir a diálisis... En Febrero de 2009 terminé un tratamiento con corticoides que duró 9 meses...
Este tratamiento se supone que ha servido para parar el deterioro rápidamente progresivo que sufrían mis riñones y en consecuencia alargar el tiempo de vivir sin diálisis.

Para mejorar mi salud y mi tensión arterial debo perder peso, aumentado en casi 10 kilos por la cortisona (añadidos a los 15 que ya tenía de más)...
Para eso hemos creado este blog.

Para ayudar.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

MEJORANDO...



Foto: Ayer con mi ahijado Ramón



La semana pasada se me olvidó publicar la visita con mi nefróloga (médico del riñón). Salí bastante contenta y con grandes esperanzas.
A pesar de que en la analítica de orina de 24 horas se sigue reflejando una pérdida de proteínas considerable, es bastante menor a la de hace un par de años. Según la médico, cree que si sigo así, perdiendo peso y cuidándome, la analítica llegará a salir mejor aún :D
Se sorprendió mucho al verme después de 4 meses. Me llenó de piropos y me dijo lo mismo que otra gente: que me ven guapísima, sobretodo de cara :) y a pesar de yo decirle que mucha gente también me nota mucho mejor físicamente, bastante deshinchada, yo no me lo notaba mucho, aunque la ropa no engaña... Y la cinta métrica tampoco, dijo ella: -Así que voy a medirte-
- 16 cm menos de perímetro braquial (de tripa, en otras palabras jejeje)
- 5 cm menos del perímetro del brazo.

Ahí si fui consciente de la gran mejoría. (Ella se reía a carcajadas...)

También he vuelto a visitar al endocrino, y a pesar de que pensaba que en estas semanas sin ir habría cogido algún kilillo, no lo he hecho. Me he mantenido en mi peso... Eso me ha alegrado ya que, como conté en una entrada anterior, he pasado mucha ansiedad y por ello he comido más de lo que hubiera debido, bastante más. Aunque no me refiero a cantidades grandes sino a comidas muy calóricas, recetas ricas jeje
Pero desde el lunes, por nonagésima vez en mi vida, me he vuelto a concienciar. Con mi vida de altibajos, de voluntad y debilidad enfrentadas... Soy así. No consigo que llegue ese día en el que mi sentido común gane a mi débil fuerza de voluntad para que me deje vivir tranquila.
Ayer martes fuimos a hacer la compra semanal en la que el carro iba lleno de comida sana, naranjas, mandarinas, plátanos, verduras varias, ensaladas, yogures 0% (así se llaman ahora jeje), pavo y pechugas de pollo. Pero de lo que más me cuesta olvidarme es de la coca-cola. Pero eso sí, coca-cola Zero. Ah, y compramos un caprichito para dárnoslo muy de vez en cuando y en cantidades pequeñas, turrón de chocolate Suchard jajaja
Los mamones te lo ponen ahí, frente a la sección de frutas y verduras... ¿y quien se resiste? joé!!!!!

También he retomado, después de varias semanas, el gimnasio. ¡¡¡Y que bien va!!! Como lo nota la báscula...

Tuve una pequeña charla telefónica con mi papi, el cual me llamo nada más leer la entrada de "Al descubierto" (donde conté aquello de mis ingestas a escondidas). Él era uno de los que me refería cuando escribí que me hubiera gustado contárselo de mi propia voz y con todas las explicaciones y dudas que le pudieran entrar, pero no se si en esos momentos me hubiera atrevido...
Me dijo que no me preocupara tanto, que a todo el mundo le pasa como a mi, que a todos nos gusta comer lo prohibido. Supongo que me lo decía pensando que yo estaba afectada y mal psicológicamente, con miedo a que entrara en alguna depresión o algo parecido. Pero no. Supongo que le tranquilizaría oírme, oír la manera de hablar y de contarlo, a veces riéndome de mi misma.
Me hizo mucha gracia una pregunta que me hizo: -¿cuando venías a casa a dormir también te escondías la comida en el armario como en casa de mamá?- jajajaja Él todo preocupado por no haberse dado cuenta nunca... Pero normal, en su casa no escondía comida porque no tenía la ocasión de comer sola ya que siempre había alguien en casa... Al contrario que en la de mi madre, que casi siempre estaba sola, quitando las noches.

En definitiva, aquí sigo haciéndole frente a mi tan escondida fuerza de voluntad.

Ánimo Yoli, que tú puedes!!!! jejeje

jueves, 12 de noviembre de 2009

APRENDIZAJES

He tardado tiempo en escribir, porque quería tener un momento especialmente relajado para contestar a la entrada anterior, y de paso, dar un margen de días para que la gente pudiera leerla.

Lo importante para combatir un problema es: primero reconocerlo, lo segundo es enfrentarlo y lo tercero (a lo que por desgracia bien sabeis, no todo el mundo tiene acceso) es, tener el apoyo de los que te quieren.

Hablas del pasado para reconducir tu problema, siempre hay que mirar hacia atrás para estas cosas, a mi me ocurre, cuando empiezo a situarme qué ha pasado por mi vida y porqué, debo girar la mirada y eso, duele, los recuerdos que te reconvierten en alguien que no eres, duelen.

Tú no tienes la culpa de lo que te ocurre, nadie la tiene (esto segundo lo digo, porque los que más te quieren pueden sentirse muy mal al no haber descubierto en su día o no haber podido o sabido hacer nada).

Yo sé bien de lo que hablo. Empecé con 13 años. Mi suerte o desgracia es saber el motivo, que aún, duele muchísimo más (al menos a mi)... Con 18 no tenia vida. Recuerda Yoli que dejé el instituto y leia en casa, y respecto a los supuestos amigos, no lo eran porque nunca se cumplió eso que se dice "quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite", pero, a mi me ayudó a saber a quien tendría a mi lado siempre, y con quien querría rodearme a partir de ese momento... PRIMER APRENDIZAJE IMPORTANTE: sé auténtico y rodéate de realidades, pocas pero de verdad.

Con 20 años, y después de dos atiborrada de pastillas, decidí decir basta, pues ese tiempo habia renacido y madurado como alguien diferente... tú y yo, las que nunca nos hemos fallado, nos sacamos juntas el bachiller, hicimos selectividad, al año siguiente tú empezaste a trabajar en la empresa familiar (ahí empezó tu calvario por el hecho de romper con toda relación de "ocio" y no tener posibilidad de relacionarte a diario con gente diferente al estar encerrada en la oficina) y yo, comencé la universidad.
Al poco de empezar la carrera tuve una recaida muy importante, y empecé una nueva terapia, llevaba 8 años enferma y no podía permitir que eso dominase mi vida, terminé con bastante éxito mi primer curso y al año siguiente decidí cortar con todo e independizarme porque era la única manera de ser yo misma y curarme completamente... así que tuve que aparcar estudios y empezar a trabajar...
Me quedé embarazada, y volvieron mis transtornos (engordé 30 kilos!!!!!!!!)... SEGUNDO APRENDIZAJE: Nunca bajar la guardia!!!

AHÍ VIENE MI TERCER APRENDIZAJE:
- Metas cortas, vivir el momento y el día a día de manera tan feliz como si en unas horas fueras a morir y tuvieras que saborear los segundos como eternidades.
- Depender emocionalmente de uno mismo, y para contar con el apoyo de los demás, hay que saber muy bien dónde están esos demás y hasta qué punto están (no podemos decepcionarnos de que alguien no se suba a nuestro tren, pero sí podemos hacer lo posible para no decepcionarnos nosotros mismos).
- Estar orgullosos de lo que somos, porque si somos personas íntegras, debemos estarlo, y además presumir de ello pues será una se nuestras mayores cualidades. Nosotros somos nuestra fuerza.
- No avergonzarnos de lo que somos, de nuestros errores el reconocerlos será el comienzo para aprender, y todos merecemos oportunidades para equivocarnos y rectificar.
- Nuestra vida es nuestra y de nadie más, nosotros sólo compartimos lo que tenemos, pero nosotros no tenemos que dar explicaciones de el porqué (los que te quieren de verdad, nunca van a necesitarlas salvo que lo consideren importante para prestarte ayuda, que sólo te prestarán si tú la deseas, necesitas y aceptas).
- La vida está llena de gente con transtornos, ansiedad, depresión... bulimia y anorexia son conocidas como enfermedades monstruosas y aberrantes porque nos dan a conocer los casos más extremos, pero quien no se ha dado alguna vez un atracón, o ha estado varios días sin comer demasiado porque una mala noticia le ha "cerrado el estómago" (no es blanco o negro, la gradación existe para todo)... lo que pasa es que siempre asusta llamar a las cosas por su nombre, tenemos tendencia a etiquetarlo todo (mal), y cuando encontramos la etiqueta nos asustamos (peor).
- Tenemos toda la vida por delante para vivir como queremos y deseamos, a veces eso supone grandes esfuerzos, pero otras, simplemente debemos ejercer nuestra libertad de decidir (ser libre no es coger el camino fácil, sino el camino que deseas por complicado que se presente...)

A MI QUERIDA AMIGA, INCONDICIONAL:
PORQUE CONSEGUIREMOS NUESTRAS METAS...
A VECES NOS TENEMOS QUE PLANTEAR REALMENTE EL PORQUÉ HACEMOS LAS COSAS, POR NOSOTROS MISMOS O POR LOS DEMÁS... Y, CARIÑO, TODO LO QUE HAGAS, HAZLO POR TI Y PARA TI, PORQUE  LOS QUE TE QUEREMOS TE VAMOS A SEGUIR QUERIENDO HAGAS LO QUE HAGAS Y SEAS LO QUE SEAS.
NO TE ESCONDAS NUNCA, YO SIEMPRE TE VERÉ LO  GUAPA QUE ERES, Y SI VEO QUE PUEDES ESTAR EQUIVOCADA EN ALGO, NO TIENES QUE AVERGONZARTE CUANDO TE LO DIGA, SINO DARTE CUENTA QUE SI TE LO DIGO ES PORQUE TE QUIERO TANTÍSIMO QUE PREFERIRÍA PERDERTE AL INTENTAR ABRIRTE LOS OJOS, QUE TENERTE MIENTRAS TE SONRIO POR UN LADO Y TE SEÑALO POR EL OTRO...

                                                                                                               TE QUIERO.

lunes, 9 de noviembre de 2009

AL DESCUBIERTO...



Después de un mes sin escribir... Un mes malo en referencia a la dieta... Unas semanas duras... No por pasar hambre, sino por lo contrario, por comer más de lo que hubiera debido... Ha salido a la luz un problema que llevo arrastrando hace unos 7 años...
No estoy muy segura de querer contarlo abiertamente, aquí, y que cualquiera me pueda leer... Más que nada porque hay un par de personas que se que me leen a las que me hubiera gustado contárselo en persona pero ya que no se ha dado la oportunidad me despellejaré escribiendo y cuando pueda hablar con ellos cara a cara les explicaré de mi propia voz, todo, con lujo de detalle...
Me remonto al año 2002 más o menos, no lo recuerdo con exactitud... Mi situación, mi vida, se basaba en ir a trabajar mañana y tarde y al salir irme a casa a esperar que llegará la hora de dormir para llegar el día siguiente, un nuevo y repetitivo día...
Mi novio, Tony, vivía aún en su pueblo, en Tarifa. Mis únicos amigos por aquel entonces eran Mon y Mayte, ya que hubo unos malos entendidos con el resto de la pandilla y dejamos casi de hablarnos. La relación con ellos, principalmente se basaba en Hola y Adiós.
Por todo ello me pasaba casi todos los días de la semana en casa, exceptuando algún sábado o algún domingo que quedaba con mi pareja de amigos para salir a cenar o al cine o de marcha.
Creo que algunas personas llegaron a pensar que estaba pasando una depresión , incluso Gaspar me solía decir muy habitualmente que saliera a la calle que iba a acabar oliendo a casa...
Yo, para pasar las tardes, al salir de la oficina me paraba en algún supermercado a comprarme unas pipas, o unas patatillas...
Ahí comenzó todo. Se convirtió en una rutina para mi. Comprarme porquerías para al llegar a casa merendar mientras veía la tele e incluso para comer a altas horas de la noche cuando, la mayoría de ellas, no podía dormir...
Llegué a tener que esconderme la comida en mi armario por vergüenza o por miedo a que me echaran la bronca, ya que mi peso subía y subía...
E ahí el gran secreto.
Secreto que hace unas semanas decidí contar a una persona de confianza, a Tony.
Ya os podéis imaginar... Al pobre, al principio, le asusté ya que fué entrar por la puerta que llegaba de currar a las 22:00 y le dije: Nene tengo que contarte una cosa. Mi cara debía ser un poema y mi voz no salía. El nudo en la garganta no me dejaba expresarme. Y claro, él se asustaba cada vez más y no paraba de preguntarme ¿qué pasa? ¿pero qué pasa?... Al final, después de unos minutos en los que las lágrimas hacían acto de presencia, se lo conté... Le dije que hacía varios días que me tiraba la tarde comiendo (él estaba trabajando y yo sola en casa) o que en vez de comer lo que me tocaba, siguiendo la dieta de las mini-raciones, me iba al Mc Donalds a comprarme un menú.
Hecho que me ha demostrado que el balón intragástrico no era lo que yo esperaba... Me cabe más comida de lo que en teoría te hacen creer...
En fin, que después de contárselo, después de abrazarnos y de tranquilizarme, decidimos que debía contárselo al endocrino, al cual una semana antes le había mentido al anular una cita con él diciéndole que se me hacía imposible acudir a ella, cuando era mentira... Tenía miedo a la báscula y a que se revelara que había algún problema.
Pues bien, le escribí un e-mail, vía por la que me comunico con él muy habitualmente y método por el cual me veo capaz de decir cosas que en persona sería incapaz (por ejemplo con mi padre, gracias al blog, consigo decirle cosas que en persona no me atrevo)
Le expliqué todo lo que me pasaba. Esperé con ansia su respuesta. A la mañana siguiente al llegar a la oficina fue lo primero que hice, mirar mi correo. Y ahí estaba, su e-mail repuesta.
Me sorprendió bastante:

Hola Yolanda,
Lo primero que tengo que decirte es que reconocer el problema y tener el valor de contarlo es el primer (e imprescindible) paso para poderlo superar. Lo que tienes es un trastorno de conducta alimentaria con un perfil bulímico (terminar de ponerle el apellido depende de algunas cosas como si tienes conductas purgativas - vómito inducido, o si alternas con fases de rechazo de la comida), pero básicamente el trastorno es el mismo: existe una pérdida de la capacidad de control sobre la ingesta motivada por un nivel alto de ansiedad. Lo que puede originar esa ansiedad es variable de unas personas a otras: insatisfacción por la imagen corporal, baja autoestima, algún conflicto emocional, laboral, económico, de pareja, etc...

En la próxima visita después de este e-mail, le expliqué todo pero no consiguió descifrar el fondo del problema. Primero que no vomito, le tengo pánico, aunque lo intenté alguna vez, hace años, y lo conseguí pero lo pasé tan mal que ni lo volví a intentar. Segundo que no tengo ningún rechazo a la comida, sino todo lo contrario, una especie de adicción, aunque solo a las de más contenido calórico. Y tercero que no tengo ningún problema ni laboral, ni sentimental, ni de baja autoestima, ni económico, aunque después de esta intervención con la introducción del balón y pago al momento, mi economía es casi nula...
No hemos conseguido averiguar de donde viene este trastorno...
Pero me ha recetado unas nuevas pastillas para parar esas crisis de ansiedad en las que me da por comer. Las pastillas son de Paroxetina, un antidepresivo, y con las cuales mi apetito a disminuido bastante, una de sus principales acciones. Comentar que no padezco ninguna depresión ¿eh? son pastillas utilizadas en estos casos, como una especie de ansiolíticos...
Y que sueño que dan, madre mía!!!!! me duermo por las paredes...

Como dice mi amiga Mayte, el que haya llegado a leer hasta aquí se merece un premio!!! jajaja

Perdón por lo pesada que se os ha podido hacer esta entrada pero es que un mes da para mucho jejeje

PD: Durante este último mes mi peso habrá descendido apenas un par de kilos, pero espero que a partir de ahora vaya disminuyendo con más facilidad...